lunes, 6 de julio de 2009

CIEN CORAZONES

Algún día sabré de alfileres.
De coser en mi pecho cien corazones
por cada cien atardeceres,
por cada uno de los perdones
coser botones
que abarquen dos seres,
sin sufrir más decepciones.
No me tienes que pico.
¡Ya me tragué los cojones!
Adiestró el diablo a este chico
en estos misereres,
entre adicciones de achuchones
que me pones si me quieres…
que hoy por hoy
crecieron en los colchones
espinados somieres.
!Ay si tu supieres!

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